Cuando era pequeña y mi madre me llevaba a la playa, me daba miedo meterme al agua porque dentro no me veía los pies.
Entonces mi madre me decía, que todo el mundo tiene miedo a las cosas que no ve, que es normal.
Yo ese miedo lo perdí cuando te conocí, porque aunque no te vea... sé que al menos estás ahí y eso...
es una buena señal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario