sábado, 12 de noviembre de 2011

Ese árbol eres tú.

No puedo creer que las cosas estén yendo tan bien.
Hace unos meses cualquiera pensaría que esto solo era una tontería de 2 imbéciles, quizás hasta yo lo pensaba.
Pero os puedo asegurar que no lo es, no es ninguna tontería, las cosas se hacen despacio, con una cierta calma, y cuando estás segura de ello ¡PLAF! te tiras al vacío, y es ahí cuando piensas si tendrá algún valor el haberlo hecho, te has tirado, ahora solo falta llegar a un sitio plano para terminar de caer, y chocarte contra el suelo.
Pero entonces, justo en medio de ese trayecto, hay un árbol que consigue pararte, aliviarte y evitar que caigas, ¿Sabes? ese árbol eres tú.
Tú paraste mi camino, mis horas y mis días, me paraste a mi. Me enseñaste a ver la vida de otra forma, empecé a seguir en el camino junto a tí, me enseñaste a quererte... y eso pienso que es lo más importante de este mundo, el saber querer.
El querer a una persona, es, como tener 1 bastón, sabes que va a ser más fácil llevar la vida bien, apoyándote en él, y sobre todo, despertarte con algún motivo por el que seguir hacia delante.




A ti, por apoyarme, ayudarme y conseguir que hoy en día, siga sonriendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario